El fútbol es conocido como el deporte rey. Y, sin dudas, es uno de los deportes que genera más contacto físico y enfrentamiento entre los participantes.

La intensidad, la entrega y la pasión con la que los jugadores se disputan el balón durante un partido es un espectáculo digno de admirar.

Es así como se han realizado goleadas extraordinarias que hoy son parte de la historia del fútbol.

Sin embargo, esa misma pasión también es la responsable de las peores lesiones del futbol que han dejado a sus protagonistas realmente marcados.

Descubre aquí algunas de las ocasiones en las que esas lesiones los hicieron retirarse del fútbol temporal o permanentemente.

Las peores lesiones del futbol y sus protagonistas

Si bien todos los deportes implican ciertos riesgos, en lo referente a las peores lesiones en el futbol, algunas fueron producidas de manera fortuita; mientras que otras son consecuencia de una agresión intencional.

A continuación, hemos hecho una compilación histórica de las peores lesiones del mundo del futbol en los últimos años.

Las peores lesiones de la historia del fútbol

Ruben Buriani, fractura de tibia y peroné.

En un partido en el estadio Giuseppe Meazza de Milán, Buriani el jugador italiano del Nápoles, tenía el balón en su dominio cuando fue embestido en una falta por Andrea Mandorlini del Inter.

El resultado fue una grave fractura de tibia y peroné en la pierna derecha, que le costó más de 6 meses superar. Además, tuvo que abandonar de manera prematura el fútbol de alto nivel.

David Busst, fractura de tibia y peroné.

En abril 1996, Busst defensor del Coventry City, recibió un doble impacto de parte Brian McClair y Danis Irwin, ambos del Manchester United.

Con el impacto Busst sufrió una terrible lesión en su pierna derecha que resultó en una fractura doble de tibia y peroné.

La lesión se complicó debido a una infección por estafilococos, lo que ameritó 26 intervenciones quirúrgicas para salvar su pierna. Esto significó el final de su carrera como futbolista.

Juninho Paulista, rotura de ligamentos y fractura del peroné.

En un partido en el Estadio de Balaídos, en febrero 1998; el mediocampista del Atlético de Madrid fue víctima de una entrada violenta por parte de un defensa del Celta, Michel Salgado.

La lesión en la parte posterior de la pantorrilla izquierda le produjo rotura de los ligamentos que van hacia el tobillo y fractura del peroné.

Estuvo de baja por 3 meses, sin embargo, su recuperación total le tomó cerca de 2 años.

Ronaldo Nazario, ruptura de tendón rotuliano.

El delantero centro del Inter es uno de los protagonistas de las peores lesiones del mundo del futbol, cuando en noviembre 1999, en un partido entre el Inter y el Lecce; por una falta cometida en su contra sufrió una ruptura parcial del tendón rotuliano derecho.

En abril 2000, tras estar 6 meses fuera de las canchas, en un drible ante Fernando Couto del Lazio, sufrió la ruptura total del mismo tendón. Esta lesión lo mantuvo más de un año fuera del campo.

Luego, en febrero 2008, en un partido entre Milán y Livorno; Ronaldo sufre la ruptura total del tendón rotuliano, ahora de la rodilla izquierda. Por esta lesión estuvo 9 meses fuera de las canchas.

Gracias a estas lesiones exhibe en sus rodillas las cicatrices verticales que hoy son icónicas en muchas fotografías.

Alf-Inge Haaland, ruptura de ligamentos.

En abril 2001, Haaland el mediocentro defensivo del Manchester City (padre del joven goleador Erling Haaland) en una jugada recibió un ataque desproporcionado por parte de Roy Keane, legendario jugador del Manchester United.

Producto del ataque Haaland tuvo ruptura de los ligamentos de la rodilla izquierda, por los que se sometió a 4 operaciones, sin poder recuperarse totalmente se retira a los 31 años.

Keane reveló en su biografía que el ataque fue intencional y que no se arrepentía de nada.

Manuel Pablo García, fractura de tibia y peroné.

Otra las peores lesiones del fútbol, la sufrió el lateral derecho del Deportivo La Coruña en septiembre 2001; cuando en un partido contra el Celta de Vigo, fue arrastrado por Everton Giovanella en medio de una disputa por la posesión del balón.

Manuel terminó con una evidente fractura de tibia y peroné en su pierna derecha que lo mantuvo fuera del campo de juego por nueve largos meses.

César Jiménez, lesión grave en rodilla.

En enero 2005, se enfrentaron el Real Madrid y el Real Zaragoza. El medio campista Luis Figo del Real Madrid iba corriendo con el balón y en su camino se cruzó Jiménez.

Con el impacto, el pie de Figo, chocó contra la pierna del central Jiménez, lesionando su rodilla izquierda.

La lesión ameritó cuatro intervenciones quirúrgicas que finalmente no fueron exitosas, por lo que el jugador tuvo que retirarse solo un par de años después.

Djibril Cissé, fractura de tibia.

En octubre 2004 el delantero francés del Liverpool, sufrió una fractura en la tibia de la pierna izquierda, que lo mantuvo fuera de acción por 6 meses; luego de una entrada violenta por parte del jugador del Blackburn Rovers, Jay McEveley.

Apenas al recuperarse, en junio 2006 Cissé fue llamado como delantero centro para la selección de Francia y en un partido amistoso con la selección China, Zheng Zhi intenta hacerse del balón, pero termina impactando con el francés.

El resultado fue una impresionante fractura de tibia y peroné de la pierna derecha de Cissé que lo dejó fuera por 7 meses.

Petr Čech, fractura de cráneo con hundimiento.

En octubre 2006, el guardameta del Chelsea sufre una de las peores lesiones del futbol, cuando corre para tomar el balón y el jugador del Reading, Stephen Hunt, le da un rodillazo en el cráneo.

Las peores lesiones de la historia del fútbol

Čech sufrió pérdida del conocimiento por una fractura y hundimiento del cráneo debido al impacto, que le tomó una cirugía y 3 meses de recuperación.

Debido a la lesión, el jugador utilizó por orden médica un casco de rugby en cada partido disputado de allí en más.

Eduardo da Silva, fractura de tibia y peroné.

En febrero 2008, el atacante croata y brasilero del Arsenal fue embestido en una barrida realizada por el defensa del Birmingham, Martin Taylor.

Producto de la brutal entrada, sufrió una fractura de tibia y peroné que lo mantuvo alejado de las canchas por 10 meses. Sin embargo, tuvo una recuperación muy satisfactoria que le permitió volver exitosamente a jugar, aunque no volvió a ser el mismo.

Michael Krohn-Dehli, fractura y desprendimiento de rótula.

Entre las peores lesiones del futbol también está la que sucedió en abril 2016 al centrocampista danés jugador del Sevilla, que recibió un duro golpe en la pierna izquierda provocándole un giro indebido de la articulación.

El golpe terminó en fractura, desprendimiento de rótula y rotura de ligamentos rotulianos. La recuperación le tomó cerca de 10 meses, pero desafortunadamente su desempeño no volvió a ser el mismo de antes.

Futbol